Si perteneces al 30% de los adultos que padece insomnio, no te preocupes. Te ofrecemos los mejores consejos para relajarte y conseguir conciliar el sueño.

Dormir es una actividad imprescindible para el ser humano, ya que durante las horas de sueño –se recomienda en adultos dormir de 7 a 9 horas diarias- el cuerpo se repara y se regulan los biorritmos. De esta manera, las personas pueden llevar a cabo actividades físicas e intelectuales de un modo normal durante el período de vigilia.

Sin embargo, hay personas que a lo largo de su vida experimentan dificultad para conciliar el sueño. El insomnio es un trastorno del sueño que impide que la persona se duerma o que permanezca dormida durante un período largo de tiempo.

 

Según los datos de la Sociedad Española de Neurología, un 30% de la población adulta padece insomnio transitorio, que tiene una duración aproximada de tres semanas. Cerca de un 8% sufre insomnio crónico, es decir, experimenta problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido durante un período superior a los tres meses.

Los aceites esenciales procedentes de cítricos son eficaces para tratar el insomnio

La rutina diaria es importantísima para favorecer el sueño. Por ello, se recomienda que desde bien pequeños se establezcan horarios para ir a la cama, evitar las comidas copiosas y las bebidas estimulantes para cenar y realizar actividades relajantes antes de conciliar el sueño, como por ejemplo leer, ya que los estímulos audiovisuales como la televisión, el teléfono móvil, el ordenador o la Tablet pueden alterar la producción de melatonina, una de las hormonas que se encargan de ajustar el reloj interno del cuerpo.

Y es que el insomnio es una afección que acarrea múltiples problemas a quienes la padecen, ya que interfiere en su calidad de vida, provocando cansancio, debilidad, irritabilidad, frustración, etc. En los casos de insomnio crónico se suelen emplear fármacos, como ansiolíticos, hipnóticos, sedantes o relajantes musculares, que ayudan a descansar. Sin embargo, un uso reiterado de éstos puede provocar en algunos pacientes el efecto de tolerancia, es decir, que cada vez necesiten una dosis más alta para conseguir el mismo efecto o, en los casos más extremos, la dependencia continúa a éstos.

Existe un buen número de aceites esenciales con propiedades relajantes y calmantes. Por ejemplo, destacaríamos algunos aceites esenciales procedentes de cítricos, como los aceites esenciales de mandarina y naranjo amargo, aunque también tienen estas propiedades otros aceites esenciales no procedentes de cítricos, como la mejorana y la hierbaluisa. Su utilización en las proporciones adecuadas ayuda a una conciliación natural del sueño. Para facilitar su aplicación, existen estas dos fórmulas.

Puedes ampliar la información sobre cómo tratar el insomnio en el artículo Dejar de contar ovejitas que encontrarás en el número 2 de la revista Soluciones Esenciales.