¿Sufres acné? Sigue estos sencillos pasos para limpiar la zona y prevenir la aparición de granos

El acné es una afección cutánea, por lo general vinculada a la etapa de la pubertad, caracterizada por la aparición de espinillas o granos. El acné aparece cuando las hormonas sexuales empiezan a aumentar la producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Existen ciertas bacterias, como Propionibacterium acnes, que utilizan esa grasa para proliferar, produciendo infección dérmica.

El aceite esencial de lavanda ayuda a desinfectar los granos

Habitualmente, el acné aparece en la cara y los hombros, pero también se puede dar en brazos, piernas, glúteos y en el tronco.

Es muy importante que la persona que sufre acné realice una serie de hábitos que le ayuden a limpiar la zona y evitar las posibles infecciones.

En la aromaterapia científica existen diversos aceites esenciales específicos para cada fase del tratamiento. Por ejemplo, los aceites esenciales de lavanda y árbol de té ayudan a eliminar los gérmenes y limpiar la piel.

Rutina diaria para acabar con el acné

Si sufres acné te recomendamos que realices este tratamiento natural a diario:

Limpia la piel por la mañana y por la noche con un algodón empapado de aceite vegetal de jojoba o bien con una loción de limpieza sin alcohol.

Aplica, con la ayuda de un bastoncito de oídos una gota de aceite esencial de lavanda o árbol del té en las imperfecciones 4-5 veces al día hasta que desaparezcan.

Tratamiento de fondo

A veces los dermatólogos recomiendan un tratamiento antibiótico de fondo. Para evitar sus efectos secundarios (eliminación de la flora intestinal, toxicidad, etc.) puedes recurrir al aceite esencial de orégano en caso de acné.

Por último, hay que destacar que realizar una depuración hepática ayuda a eliminar las toxinas y los desechos de naturaleza grasa más eficientemente. De esta forma el cuerpo no necesitará eliminarlos por la piel, constatarás una mejoría de la calidad de la piel más duradera. Existen aceites esenciales de acción depurativa, como el romero quimiotipo verbenona, la menta piperita, el apio o la zanahoria cultivada.