A partir de los cuatro meses empiezan a crecer los primeros dientes de leche. Identifica los síntomas de la dentición y descubre cómo puedes ayudar a calmar a tu bebé.

Cada bebé es único y, por tanto, el crecimiento y desarrollo varía en función de sus características. Entre los 4 y 7 meses de edad comienzan a aparecer los primeros dientes natales. Se trata de los dientes incisivos que permiten al menor empezar a consumir, por primera vez, alimentos blandos y verduras. Posteriormente, aparecen los dientes molares y caninos, que permitirán masticar alimentos más sólidos como la carne.

Aunque para los padres la salida de los primeros dientes de leche es un momento esperado y un motivo de alegría, ya que indica que el bebé se está haciendo mayor, la dentición puede resultar una etapa molesta para los pequeños.

Primeros dientes de leche: ¿cómo identificar los síntomas?

Durante el proceso de dentición, los menores experimentan salivación, es decir, aumenta el babeo ya que la salida de los primeros dientes de leche estimula la producción de saliva.

Los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad

Otro de los síntomas más frecuentes es que muerdan todo lo que encuentran a su paso. Por lo general, también sucede que durante ese período, el bebé se encuentra más irritable, por lo que aumentan los llantos e incluso pueden verse afectados sus patrones de sueño y alimentación.

Es frecuente que durante la dentición se produzca una inflamación de las encías, lo que provoca malestar en los pequeños. Los aceites esenciales de katrafay, manzanilla romana y clavo pueden ser de gran utilidad en esta ocasión puesto que desinflaman, alivian el dolor y hacen que el bebé se relaje. Eso sí, deben emplearse muy diluidos para que no irriten la boca.

Para asegurarnos una perfecta tolerancia sin ningún riesgo para los más pequeños se ha formulado un gel gingival de fácil aplicación. Basta realizar suaves masajes con el dedo aplicándolo, rápidamente calmará la sensación de molestia de tu hijo.