Después de dar a luz es importante realizar una serie de cuidados en la piel para ayudar a que ésta vuelva a la normalidad. Además, te contamos también como puedes estimular la producción de leche de manera natural.

Tras el parto, se recomienda -en la medida de lo posible- la lactancia materna. La mujer produce leche que constituye el alimento del bebé durante sus primeros meses de vida. Esta leche materna alcanza su plena producción entre dos y cuatro días después de dar a luz. Sus nutrientes protegen al pequeño y le brindan la energía necesaria para su correcto desarrollo físico e intelectual.

Durante este período, el aceite esencial de hinojo facilita la producción de leche. Convenientemente diluido en aceite vegetal ecológico, para una dosificación segura, es un tratamiento natural que favorece la producción natural de la leche.
 

Además, conviene también tener especial cuidado de los pezones, ya que éstos se pueden agrietar. En estos casos, los aceites esenciales de jara y espliego macho actuarán como cicatrizantes extraordinarios, mientras que el niaulí ayudará a descongestionar la zona y la menta piperita a aliviar el dolor. Los aceites vegetales aportan los nutrientes necesarios para regenerar la piel, haciendo que sea un producto completamente seguro para el lactante.

Asimismo, como os explicamos en el artículo Hidrata tu piel durante el embarazo, tras dar a luz debes continuar hidratando la piel –sobre todo la cintura abdominal, los muslos y la parte alta de las nalgas- para minimizar las estrías tras la relajación postnatal. A partir del destete puedes empezar con un tratamiento intensivo antiestrías a base de aceites esenciales tonificantes, descongestionantes y reafirmantes.