Si sufres herpes labial te recomendamos que al primer síntoma apliques un efectivo tratamiento con aceites esenciales.

En la actualidad, no existe ningún tratamiento para acabar con el herpes de manera definitiva, es decir, una vez la persona se contagia por el virus del herpes, éste permanece para siempre en su organismo, reactivándose de manera puntual en determinados momentos. Los factores más comunes que producen la reactivación del herpes son: bajada de defensas, episodios de estrés, cambios hormonales o la exposición a temperaturas extremas.

El herpes labial, provocado por el virus del herpes simple (VSH-1 y 2), es una afección relativamente leve que se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas. Éstas, transcurridos unos días, forman úlceras irregulares que provocan dolor hasta que pasados unos días se forma costra seca y, finalmente, su posterior cicatrización.

El virus del herpes permanece para siempre en el organismo de la persona

Los primeros síntomas de la aparición del herpes son sensación de picor, hormigueo, calor y malestar alrededor de la boca. Por ello, si tienes el virus del herpes, es conveniente que ante el más mínimo indicio apliques un tratamiento con aceites esenciales con propiedades antivirales y antiinflamatorias. Para ello, puedes emplear el aceite esencial de niaulí, un potente antiviral. Actúa de forma similar al conocido Aciclovir, pero además estimula las defensas inmunitarias para evitar las recaídas.

Existe un gel que actúa de manera aún más potente, ya que combina la eficacia antiviral del niaulí con el ravintsara y el eucalipto radiata. Además contiene aceites esenciales anestesiantes que combaten el dolor y el picor (menta piperita y hierba lombriguera). Por último, sus aceites vegetales ayudan a reparar y cicatrizar los labios dañados.