Se trata de una enfermedad que afecta, en la mayoría de los casos, a la población infantil. A través de los aceites esenciales podremos tratar tanto los síntomas como la propia patología.

La varicela es una infección vírica causada por el virus varicela-zoster (VZC). Por lo general la varicela, que suele tener un repunte de incidencias en invierno y primavera, es una enfermedad leve que afecta a los menores de 10 años.

Tras el contacto con el virus, se pasa por un período de incubación de aproximadamente dos semanas, en el que el paciente experimenta fiebre, cansancio, dolor de cabeza, falta de apetito y aparición de lesiones rojizas en la piel que se concentran, en un primer momento, en el tórax hasta extenderse por todo el cuerpo.

A medida que avanza la enfermedad, las lesiones se transforman en ampollas pruriginosas llenas de líquido que provocan un intenso picor. Al cabo de aproximadamente dos semanas, se convierten en costras que se desprenden y desaparecen. En total, un menor puede presentar de 250 hasta 500 vesículas.

AE para tratar la varicela

La varicela es una enfermedad muy contagiosa, que se transmite por contacto directo: a partir de las lesiones de la piel y mediante la vía aérea (estornudos y tos). Puede darse el caso también de producirse el contagio a partir del contacto con objetos contaminados.

El tratamiento disponible para la varicela no sólo puede ser sintomático, es decir, ayudar al paciente a aliviar las molestias hasta la completa desaparición de la infección, si no que las propiedades antivirales e inmoduladoras de este aceite esencial ayudarán también a que la evolución de la patología sea más rápida.  Para ello, puedes emplear el AE de mandravasarotra (saro). Diluye 2 gotas en aceite vegetal, por ejemplo de almendras, y aplícalo en las plantas de los pies hasta un máximo de 3 veces al día. Incluso para calmar el picor, también puedes aplicar la mezcla con una gasa directamente en las ampollas.

El virus varicela-zoster (VZC) queda latente de por vida en el cuerpo, por lo que de adultos puede reactivarse en períodos de estrés y aparecer en forma de herpes zóster, más conocida como culebrilla. En este caso, te recomendamos que apliques AE de mandravasarotra mezclado a partes iguales con AE de menta campo para aliviar el picor.