¿Tienes molestias bucales? ¡Sigue leyendo! Aquí te damos algunos consejos para volar a sonreír y… ¡de la mejor manera!

La higiene bucal tiende a ser una de nuestras asignaturas pendientes. No siempre realizamos el ritual de limpieza bucal adecuadamente.

En primer lugar, es la elección de un cepillo adecuado, ya que en ocasiones puede ser la fuente o la razón de nuestras molestias bucales.

Dentro de las molestias más frecuentes encontramos el dolor de encías. El dolor de encías se caracteriza por la inflamación de las encías

volviéndose en la mayoría de los casos muy sensibles. Una buena solución es diluir una gota de aceite esencial de laurel y otra gota de aceite esencial de manzanilla romana en aceite de vegetal y usar esta combinación de aceites para aplicarlo en la zona sensible 3 ó  4 veces al día. Después de cada aplicación deberemos estar durante, al menos, 30 minutos sin comer, beber, fumar, etc. Además, si queremos alcanzar una limpieza superior, puedes añadir una gota del mismo laurel en tu colutorio y hacer enjuagues después de cada lavado bucal.

Otra de las molestias bucales más temidas por todas nosotras es el incómodo dolor de muelas. Tan sólo tendrás que añadir un par de gotas de aceite esencial de clavo en un bastoncillo y aplicarlo directamente en la zona del dolor. La acción anestésica tan inmediata que nos ofrece este aceite, nos permitirá calmar la zona en cuestión de segundos y seguir con nuestro día sin acordarnos en qué suponía la molestia que nos perturbaba.

Una manifestación clara de que nuestro cuerpo se encuentra algo debilitado o con un excesivo estrés, es la aparición de pequeñas ulceraciones de color blanquecino en el interior de la boca, con presencia de dolor y malestar. Si eres una de la que el estrés forma parte de tu vida y con frecuencia presentas estas “heridas” en el interior de tu boca no debes prescindir de tener aceite esencial de laurel en tu botiquín. Podrás hacer desaparecer estas tortuosas llagas aplicando un par de gotas de aceite esencial de laurel puro en todas aquellas úlceras. Tantas veces como creas oportuno, con un máximo 6 veces al día. Incluso si se trata de una invasión por hongos, puedes recurrir a la eficacia de este aceite. Recuerda la importancia de cambiar el cepillo de dientes durante el tratamiento y posteriormente al mismo, ya que con él arrastramos y contaminamos todos aquellos microorganismos que cohabitan en nuestra boca. Podrás reforzar incluso el tratamiento añadiendo un par de gotas de aceite esencial a tu colutorio habitual para lograr una calidad excelente en cuanto a higiene se refiere.

Nuestro ritmo de vida ajetreado, nos acompaña en ocasiones del consumo de café, té, tabaco, prisas y nos comporta no poder mantener una higiene bucal apropiada. Hábitos o malos hábitos que proporcionan un mal aliento a nuestra boca. Síntoma, en muchos momentos, que nos genera inseguridad a la hora de mantener una conversación con cualquier otra persona. Seguro que la mayoría de vosotras tiene en casa el conocidísimo aceite esencial de árbol de té. Simplemente añadiendo un par de gotas de aceite de árbol de té a la pasta de dientes, permitirá una limpieza exquisita previniendo de posibles infecciones y aliviándonos del mal aliento.

Si además le añadimos una gotita de limón, conseguiremos una excelente sinergia para lograr un blanqueamiento magnífico para el esmalte de nuestros dientes.

Por otra parte podemos encontrarnos con las extracciones dentales se tratan de intervenciones quirúrgicas que, debido a la manipulación de la zona, pueden provocar la aparición de un amplio y latoso hematoma alrededor de nuestro rostro. Seguro que más de una presumida se habrá preguntado si existe algún remedio para evitar dicha situación. Para ello está el aceite esencial de siempreviva amarilla.  Si eres de las precavidas, deberás aplicarte antes de la intervención, un par de gotas de dicho aceite, en la zona a tratar con un fácil masaje. Si por otro lado, no has podido o acordado de echarte el aceite esencial, aplícatelo después de la operación o inmediatamente cuando aparezca el cardenal, hasta un máximo de unas cuatro veces al día.

Son muchas las razones que surgen para explicar el origen de las boqueras. Muchas de estas suposiciones se decantan por una falta de vitaminas, otras por falta de hidratación, o de una buena alimentación… Innumerables cuestiones que nos impiden centrarnos en la sintomatología de esta afección. Una excelente propuesta para hacer frente a todos los rumores que engloban esta patología, es diluir unas gotas de árbol de té en un poco de aceite vegetal de caléndula y aplicarte esta mezcla 3 ó 4 veces al día.

EL herpes labial se conoce como la aparición de vesículas en la superficie de nuestros labios. Sus principales síntomas aportan picor, dolor e inflamación de la zona afectada. En este caso, el aceite esencial que nos acompaña es el aceite esencial de ravintsara, pudiéndolo aplicar 5-6 veces al día, puro directamente en el área a tratar. Además, la virtud de este aceite nos ayudará a estimular nuestro sistema inmunitario, y favorecer así la recuperación de nuestro organismo, aplicando un par de gotas en el interior de nuestras muñecas una vez al día.

Por lo tanto, ya no tenemos ninguna excusa para poder sonreír sin ningún complejo, ahora podrás disfrutar de una sonrisa sana y bonita! Así que… ¿Te unes al mundo de los aceites esenciales con Pranarôm?