Se acabaron las vacaciones… ¡Y vuelta a la rutina!

Al principio puede hacérsenos un poco cuesta arriba el volver a horarios, prisas, preocupaciones, objetivos, colegios, actividades extraescolares. Volvemos a esa dinámica del no parar un segundo a lo largo del día, lo que irá llenando de nuevo nuestra mochila del estrés. Y lo único que deseamos es llegar a casa para encontrar ese momento de paz y silencio que tanto nos reconforta.

Si al llegar al hogar encendemos un difusor obtendremos un ambiente adecuado para favorecer la relajación y la calma, e incluso la facilidad para conciliar el sueño después de un día largo y agotador. Igualmente podemos tonificarnos y obtener energía. Todo depende del momento y las necesidades puntuales.

No somos conscientes normalmente cuando respiramos, lo hacemos de forma automática. Pero si en un momento dado nos cruzamos con un aroma conocido de manera inmediata se despiertan en nuestro cerebro recuerdos, emociones y sensaciones. Esto es debido a que a través del olfato los aromas llegan a unos receptores que se encuentran en la nariz que los transporta en forma de señales hasta el sistema límbico, parte de nuestro cerebro responsable de las emociones (miedo, ansiedad, placer, …), los recuerdos, la concentración y la memoria.

También podemos purificar la atmósfera que respiramos de microorganismos (bacterias, virus y hongos) ahora que llegan los resfriados y en breve las gripes. Y así evitar contagios… Además descongestionan nuestras vías respiratorias.

Y eliminar olores desagradables (tabaco, cocina, pies, etc.) de las estancias. No olvidemos que el bienestar y la calidad de vida están íntimamente relacionados con el contexto olfativo en el que vivimos.

La difusión de AE es capaz de influir en la concentración y por tanto en nuestra productividad. Muy interesante ahora que la vuelta al cole está aquí y que muchos de nosotros retomamos estudios.

Desde Pranarôm ofrecemos la línea LA DIFUSIÓN, una serie de 6 mezclas para difusión formuladas por un perfumista de la Provenza con AE preciados, elegidos por sus cualidades olfativas y notas aromáticas complejas, 100% ecológicos, para conseguir el bienestar en el hogar:

  • ZEN: “Armonía y relajación”. Cítricos (Naranja dulce, Mandarina) junto a las notas calmantes y místicas del Cedro. Favorece la calma, relajación y tranquilidad.
  • CÍTRICO TONIFICANTE: “Energía chispeante y acidulada”. Notas vibrantes y aciduladas de los cítricos que estimulan el entusiasmo y el optimismo.
  • CAMPO DE PROVENZA: “Olores llenos de luz”. Ambiente olfativo floral, fresco, especiado (Lavanda, Hierbabuena, Pimienta negra) y amaderado (Ciprés) a la vez que nos limpia de pensamientos negativos. Facilita la conciliación del sueño.
  • MEDITACIÓN: “Esencia sagrada”. La intensidad del Nardo y el Incienso junto al frescor de los cítricos (Naranja dulce, Lima) crean una fragancia profunda que invita a la meditación, el crecimiento personal y a la apertura mental en busca del equilibrio. Facilita la concentración.
  • FUERZA Y VITALIDAD: “Frescor tonificante y estimulante”. Toda la energía fortalecedora del Pino y la Ravintsara para encontrar vitalidad y energía en caso de cansancio pasajero o periodo difícil de invierno.
  • EUCALY’PUR: “Notas purificadoras del aire”. Frescor verde de los Eucaliptos, del Pino y de la Menta piperita que purifica y libera tu respiración por su efecto balsámico.

A parte de estas sinergias podemos difundir diferentes AE unitarios en función de las necesidades. Pero esta opción es muy extensa y la dejamos para otras entradas en el blog, que podemos tratar según el efecto buscado…

Como hemos visto, difundir AE en casa nos aporta un montón de beneficios para la mente y el cuerpo… Es una vía de administración muy eficaz, nada invasiva, que nos puede acompañar en nuestro día a día. Y es una manera maravillosamente agradable de introducirnos en el mundo de la aromaterapia científica, pues después de experimentar los beneficios de inhalar AE desearemos conocerlos más en profundidad.

Los AE son todo un tesoro que la naturaleza a través de las plantas nos regala.