Como bien dice Julien Kaibeck en su libro Slow Cosmetique, “es importante volver a lo esencial y probar hacerlo en casa”. La tendencia del “Do it yourself” está en auge y, como a todo el mundo le gusta cuidarse os ofrecemos algunos trucos para realzar nuestra belleza natural.

Los aceites vegetales y esenciales nos permiten tratar y cuidar la piel. Solo conociendo cuáles son los más específicos para nosotros, podemos crear dermocosmética adaptada a cualquier necesidad. Solo falta conocer y conocernos.

Existen numerosos aceites vegetales de diferente naturaleza. Todos son unos magníficos hidratantes y nutritivos; en cambio, dependiendo del tipo de piel nos interesará utilizar uno u otro.

Si tu piel es de tendencia acneica-grasa el mejor aceite vegetal de base será el AV de Jojoba. Es un fantástico seborregulador que ayudará a controlar la propia producción de sebo. Reforzar la fórmula con el AE de Árbol del té o AE de Geranio de Egipto le dará un plus antiinfeccioso que ayudará a tratar los granitos y las espinillas que tanto nos molestan.

Una piel madura-seca necesitará una base más nutritiva y penetrante. El AV de Macadamia o el AV de Argán serán las mejores bases en estos casos. La fórmula se puede reforzar añadiendo un tanto por ciento menor de AV de Aguacate o Manteca de Karité, de esta forma aportamos mucha más nutrición. La piel madura-seca tiene tendencia a la arruga, reforzar la fórmula con AE de Rosa de Damasco o AE de Jara de Córcega hará que la piel recupere la tonicidad y la vitalidad.

En cambio, en pieles muy sensibles la mejor base será el AV de Cáñamo o el AV de Nuez de albaricoque. Ambos, con textura muy ligera y olor muy neutro, harán que la piel vuelva a reestructurar la membrana lipídica dañada. En caso de rojez, se puede añadir AV de Caléndula que ayudará a bajar el rubor y la inflamación. Los AE que pueden ayudar en este caso son el AE de Manzanilla romana o el AE de Siempreviva amarilla que calmarán y suavizarán la piel.

Y ahora vamos a la práctica, ¿cómo podemos crear nuestra propia sinergia?

Según nuestro tipo de piel, en un envase dosificador topacio de 50 ml añadiremos:

  • 30 ml de un AV base
  • 20 ml de un AV de tratamiento (p. ej:)
    • AV de Rosa Mosqueta para las arrugas
    • AV de Comino negro para el acné
    • AV de Caléndula en piel sensible e irritada

 

  • 15 gotas de un AE de tratamiento
    • AE de Siempreviva amarilla (Helichrysum italicum ssp serotinum) para rojeces
    • AE de Geranio de Egipto (Pelargonium graveolens) para poro dilatado o acné
    • AE de Jara de Córcega (Cistus ladaniferus) para arrugas

 

Utilízalo 1 vez al día después de tu ritual de limpieza facial. Calienta entre las manos una dosificación y realiza un masaje en cara y cuello para activar la circulación y la correcta penetración.

Como has visto, las fórmulas de dermocosmética no se formulan a más del 1%. La acción de los aceites esenciales es muy potente. Al aplicar nuestro sérum cada día es importante no utilizar alta dosis de AE para evitar así un efecto rebote.

Recomendamos utilizar un envase e ir combinando con el aceite vegetal que más se adapte a ti.

¿Preparados para iniciaros en el “DIY” y descubrir la magia que los aceites esenciales y vegetales pueden hacer en tu piel?